martes, 29 de noviembre de 2016

Problemas sobre los prototipos semánticos

Monique Wittig problematizó en El pensamiento heterosexual el tema de LA MUJER y las MUJERES. Identificó en esta última categoría una clase -en el sentido materialista histórico del término-, y a lo primero como un estereotipo, ¿o prototipo?.

Los estereotipos son socialmente aceptados como falsedades. Vinculados comúnmente con los prejuicios y las generalizaciones. Es probable que haya común acuerdo en que los estereotipos hacen daño en cuanto generan una distancia entre la caricaturización de un tipo de persona -tipo que puede tener distintos niveles de arbitrariedad-, y el conocimiento real -en la medida de lo posiblemente cogniscible de una persona- de la misma-.

Sin embargo, no se problematiza el prototipo, una forma de jerarquización mental mucho más inconsciente, colectiva, instantánea, y, por tanto, desapercibida.

Mientras que el estereotipo se relaciona con la caricaturización, el prejuicio y la generalización; el prototipo se relaciona con la imagen mental de una categoría.

Un prototipo, de acuerdo al primer estudio sicológico en abordarlo -xxxxx-, es, por ejemplo, el matiz de color, dentro de la infinitesimal gama de matices análogos, que se nos representa mentalmente al pensar en colores nombrados, como verde, azul, amarillo, rojo.

Un segundo ejemplo, correspondiente al estudio lingüístico del prototipo, pone como ejemplo las imágenes mentales de los significados de palabras como soltero. Al nombrar la categoría humana soltero, la imagen mental instantánea, condicionada por el uso y las representaciones retroalimentadas culturalmente de la misma, corresponde a una muy cercana a la de una persona varón, de edad adulto joven, de procedencia urbana, usualmente blanco, que no convive con ninguna pareja afectiva. Sin embargo, en esta categoría se encuentran ejemplares que difieren de ese prototipo o imagen mental, como lo pueden ser: Una persona menor de edad; una persona dedicada a la vida ascética, aislada de la sociedad; el papa, una persona comprometida, en el día de su matrimonio, una persona en estado vegetal, una persona en estado de coma desde hace años, una persona con síndrome de down.

A diferencia del estereotipo, fácilmente erradicable mediante el conocimiento real de un tipo de persona, el prototipo es inherente a la lengua, a la semántica y al uso de las palabras. Por lo tanto, su erradicación resulta mucho más compleja, y requiere de una re-semantización de lo que nombramos.

Volviendo al tema de género, el estereotipo de MUJER, identificado como problema por Wittig, es cuestionado en estos años de pugna entre los diferentes feminismos, los neomachismos y las posturas ingenuamente conciliadoras que buscan una inexistente neutralidad.

No obstante, el prototipo de MUJER, la imagen mental instantánea, es algo que es tan difícil de deconstruir como el mismo uso de MUJER en singular cuando hablamos del sexo femenino como categoría.

Al hablar de MUJER en singular, reproducimos e intensificamos una imagen mental que, si bien no se ciñe al "deber ser" del estereotipo, sí se reduce a ciertas características que inconscientemente se sugieren como inherentes a la categoría. Dentro de estas categorías estarían la de edad fértil, de ser medianamente atractiva de acuerdo a patrones sociales y de ser heterosexual.

Un buen ejemplo de prototipo de MUJER se encuentra en el lector modelo de los saludos del Día de la Mujer -LA MUJER-, cuando este carece de un sentido reivindicativo o de lucha.

"Feliz día, huachitas ricas"
"Feliz día al ser más precioso del universo"(?)

Representan saludos que están dados pensando en una persona perteneciente a la categoría MUJER, pero no a cualquier persona perteneciente a ella, sino a las cercanas al prototipo. El saludo de un hombre a las "guachitas ricas" de su Facebook, deja fuera a la mayoría de las mujeres con las que se encuentra en su cotidianidad: su madre, tías, abuelas, hermana(s), trabajadoras del aseo -y "del hogar" en algunos casos-, casi todas las menores de edad y las mayores, casi todas las que no puedan pertenecer a la categoría de "socialmente bella" -culturalmente subsumida, a su vez, a la categoría de MUJER-.

El saludo, por tanto, al estar comprendiendo a la categoría MUJER como una singularidad, y no como una pluralidad, está estableciendo una invisibilización de todos los miembros marginales de la categoría. El prototipo no solo refleja una colectividad semántica, sino que además la condiciona.

Para establecer un contraejemplo, un saludo que incluya a TODAS LAS MUJERES, abarcaría sin problemas a las figuras como madre, tías, abuelas, hermana(s), trabajadoras de los espacios públicos y privados, y en general la categoría de "señoras", medianamente invisibilizada dentro de la categoría de MUJER.


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